El ginecólogo chino del siglo XVII Fu Quing Zhu escribió: “la sangre menstrual no es sangre sino agua celestial que se origina en los riñones, es roja como la sangre pero no es sangre, por eso se llama agua celestial. (…) Celestial indica el descenso del verdadero chi del Cielo, Gui indica agua como las nubes del cielo que generan agua.”
En los riñones almacenamos nuestro chi (energía vital) y nuestro jing (esencia prenatal), por lo tanto son los responsables de nuestro crecimiento y desarrollo. La sangre menstrual no es solo una descarga mensual de materia de desecho del útero. Es la esencia, la energía vital que necesitamos para vivir.
Del libro “Medicina Tradicional China para la Mujer” de Xiaolan Zhao

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